De biología, botánica y cosmología

Rodrigo Arteaga (Santiago, 1988) es un prolífico y joven artista chileno con mención en Grabado de la Universidad de Chile. Los últimos años ha expuesto incesantemente en diversas galerías nacionales y extranjeras, destacándose por sus instalaciones en la Sobering Galerie (Paris, 2015), Espacio OTR (Madrid, 2015) Galería AFA (Santiago, 2014) y Galería Temporal (Santiago, 2013), Galería Alugar (Santiago, 2012), entre otras.

Arteaga ha sido entrevistado varias ocasiones en diferentes medios, refiriéndose a diversos aspectos de su trabajo y sus exposiciones. Sin embargo, hasta ahora, no había profundizado en todos los pormenores que tiene su trabajo en relación con el libro y la lectura.

Agradecemos su colaboración con este medio, gracias a lo cual podemos explorar mucho más la obra de este artista chileno:


He observado que en tu trabajo, el contenido del libro puede ser tan o más importante que el objeto en si mismo. ¿Cuál es el rol que ha jugado el contenido del libro en tu obra?. 

He trabajado hace algún tiempo con libros tomándolos desde diferentes aproximaciones, desde libros encontrados e intervenidos hasta cuadernos, mapas, croqueras, o bien libros diseñados. Si bien una de las características más distintivas de los libros es su aspecto táctil y portátil, me interesa explorar también la relación problemática del libro con el espacio expositivo. El contenido tiene mucha importancia para mi ya que en éste radica muchas veces el sentido de la intervención, en Alcances botánicos, Libros las plantas, especies de suculentas y cactus, emergen desde los libros y se convierten en una metáfora viva que hace preguntas sobre la distancia entre la cultura y la naturaleza, son conocimiento convertido en tierra fértil. Es para mi una forma orgánica de pensar en las ideas. Para esta serie usé libros de botánica, y varias de las intervenciones se relacionaban con las imágenes y contenido de los libros, al ser una planta la misma trasplantada que la representada en las imágenes.

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“Alcances botánicos: libros”. Imagen 1

 

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“Alcances botánicos: libros”. Imagen 2

 

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“Alcances botánicos: libros”. Imagen 3

 

En uno de mis trabajos más recientes Diccionario Ilustrado de la Lengua Española es el contenido del libro el que le da forma y sentido a mi intervención. La intervención consistió en este caso en escanear por completo el Diccionario Iter Español Actualizado de la Editorial Sopena, luego volver a diagramarlo para reimprimirlo en papel vegetal transparente. La tapa es de acrílico y el encuadernado está hecho con hilo transparente de manera que se vea la estructura o esqueleto completo del libro. Este diccionario es de los más comunes para la educación escolar y está en la mayoría de las librerías. Mediante esta intervención el libro se transforma en un código ilegible de definiciones e ilustraciones que se vuelven signos de nuestras formas de entender. Aparecen entonces nuevas relaciones inesperadas entre imágenes y textos. Las imágenes están siempre ubicadas en la misma área de la página de manera que se arman, tal como en un collage, nuevas relaciones entre ellas. Este trabajo busca reflexionar en torno a los modos que tenemos de generar conocimiento, sus complejidades y limitaciones, a través de una acción simple pero compleja en significantes.

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”Diccionario Ilustrado de la Lengua Española”. Libro de artista impreso en papel vegetal, tapa de acrílico y encuadernado con hilo transparente. 410 páginas. (2015) Imagen 1

 

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”Diccionario Ilustrado de la Lengua Española”. Libro de artista impreso en papel vegetal, tapa de acrílico y encuadernado con hilo transparente. 410 páginas. (2015) Imagen 2

 

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”Diccionario Ilustrado de la Lengua Española”. Libro de artista impreso en papel vegetal, tapa de acrílico y encuadernado con hilo transparente. 410 páginas. (2015). Imagen 3

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”Diccionario Ilustrado de la Lengua Española”. Libro de artista impreso en papel vegetal, tapa de acrílico y encuadernado con hilo transparente. 410 páginas. (2015) Imagen 4

Hago muchas veces mi propia interpretación del contenido de los libros, ya sea de botánica, cartografía, o astronomía. Tomando otro ejemplo en Nuestro maravilloso universo la intervención consistió en pintar con témpera negra todo el contenido de un libro de astronomía excepto las ilustraciones de constelaciones, estrellas, planetas y nebulosas, las que pasaban a quedar inmersas en un negro absoluto que se volvía una metáfora del universo. Recorrer el libro se volvía entonces similar a un viaje por el espacio, pasando por muchas páginas completamente negras que de a poco iban dando paso a planetas y constelaciones. Era una invitación a ver y pensar el universo en un sentido distinto al de las definiciones.

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Nuestro maravilloso universo. Libro de astronomía intervenido con témpera negra. Imagen 1

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Nuestro maravilloso universo. Libro de astronomía intervenido con témpera negra. Imagen 2

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Medidas del libro abierto: 19 x 26 cm. 208 págs

 

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Nuestro maravilloso universo fue expuesta en la Sobering Galerie (Paris, 2015) en la exposición “Instrucción en un círculo”, curada por Carolina Castro

 

Otro elemento que he incorporado en algunas de mis instalaciones es la bibliografía, agregando la información de los autores, editoriales y años de los libros que he utilizado, me interesa el hecho de hacer una bibliografía de una instalación.

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Herbario de estudios botánicos, Bibliografía de la instalación. Pertenece a “Instrucción en un círculo” expuesta en la Sobering Galerie (París, 2015) curada por Carolina Castro.

 

 

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“Astrografías: invierno hemisferio norte”. Instalación con láminas de astronomía intervenidas. Tamaño 4 x 4 mts. Pertenece a la exposición “La buena estrella”, curada por Carolina Castro, en Espacio OTR (Madrid, 2015)

 

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“Astrografías: invierno hemisferio norte”. Instalación con láminas de astronomía intervenidas. Tamaño 4 x 4 mts. Pertenece a la exposición “La buena estrella”, curada por Carolina Castro, en Espacio OTR (Madrid, 2015)

 


En el caso de la obra realizada a partir de enciclopedias abordas el tema de la obsolescencia del conocimiento. Hoy en día valoramos mucho la actualización del conocimiento: mientras más “fresco”, más atractivo e interesante. ¿Qué opinas del hecho de  apreciar la información desactualizada porque es a partir de ella que logramos llegar a nueva información, pero a la vez entender que lo que apreciamos hoy, estará obsoleto dentro de poco?

Me parece que siempre se ha valorado mucho la actualización del conocimiento, lo cual es necesario para que el conocimiento avance. En el caso de las enciclopedias me interesa cómo tienen la ambición de tener las más nuevas y exactas observaciones del mundo pero que sin embargo pasan a quedar obsoletas y olvidadas en viejas librerías. Me interesa esa fragilidad del conocimiento, o más bien el aspecto dinámico y orgánico de este. Encuentro muy fascinante, tomando el ejemplo del libro Cosmos del naturalista Alexander Von Humboldt, el hecho de que alguien busque representar todo el universo en un libro, me parece sumamente poético. Yo lo que postulo en muchos de mis trabajos es que de hecho al hacer una enciclopedia del mundo, un mapa o un diagrama, en realidad también hacemos un mapa de nosotros mismos, ya que en ellos se puede ver muchas veces más el contexto del autor, sus intenciones, lo que decide o no mostrar, que lo que se propuso en un principio. Hay una imposibilidad inherente en el hecho de armar una enciclopedia del mundo, es una tarea que no tiene fin, y refleja el intento del hombre por encontrar sentido en el mundo mediante su ordenamiento, tratando de controlarlo quizás. De alguna manera todos nuestros intentos por entender el mundo mediante su clasificación y ordenamiento son insuficientes por definición, pero esa es su gracia a mi parecer. Siento una fascinación por el límite entre la naturaleza y la cultura, de lo cual un ejemplo podría ser la idea de la ruina, idea que desarrollé en el trabajo De ideas una historia natural donde construí un diorama del espacio de trabajo de un personaje ausente, un naturalista del siglo XIX, en donde las plantas parecían haber brotado durante el paso del tiempo. Relacionar naturaleza y cultura implica que en realidad las estaríamos considerando de manera separada, o para decirlo más resumidamente, la naturaleza estaría “allá” y nosotros “acá”.

 

“Hay un tremendo sentido del ordenamiento, solo que no es nuestra forma de ordenar. Nuestras formas de ordenar van a parecer completamente absurdas para la gente en 500 años más”

Lawrence Weschler

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“De ideas una historia natural, parte II”. Instalación de 6 x 6 x 5 mt ubicada en la Galería Tajamar (Santiago, 2015). Imagen 1

 

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“De ideas una historia natural, parte II”. Instalación de 6 x 6 x 5 mt ubicada en la Galería Tajamar (Santiago, 2015). Imagen 2

 

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“De ideas una historia natural, parte II”. Instalación de 6 x 6 x 5 mt ubicada en la Galería Tajamar (Santiago, 2015). Imagen 3

 

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“De ideas una historia natural, parte II”. Instalación de 6 x 6 x 5 mt ubicada en la Galería Tajamar (Santiago, 2015). Imagen 4

 

He pensado la cultura de manera similar a los cerros, en los que las ideas serían como granos de arena que van erosionándose y convirtiéndose en rocas que terminan por conformar cerros, por donde los pensamientos del mundo transitan, y alcanzan nuevos puntos de vista, para ver y pensar el mundo. Es importante reconocer las limitaciones, pienso que de esa manera también se avanza. En el caso de Herbario de estudios botánicos por ejemplo recorté todas las ilustraciones de 12 libros de botánica, para luego pegarlos sobre una base y conformando de cada uno de ellos una planta, o un jardín. Los dispuse en una repisa como un herbario comparativo tipológico tratando cada grupo, cada libro, como una especie. Pienso que la representación es de alguna forma siempre una representación de si misma, la persona detrás, su intención, tanto por lo que incluye como por lo que deja fuera, esto se observa en este caso a través de la calidad gráfica de las ilustraciones, técnica de impresión, color, año, etc. En este sentido, la publicación habla de si misma además del tema a tratar. Significa entonces hacer un estudio científico del estudio científico mismo. Hacer un atlas de otro atlas, una forma de organizar otras formas de organizar. Me interesa cómo y cuánto estas imágenes se distancian del objeto de estudio, en qué medida dejan de parecer naturales, o quizás son en si mismas otra naturaleza. El gesto de recortar las ilustraciones de plantas para combinarlas es un intento obstinado por devolverlas a su origen. Imitando el crecimiento natural y orgánico. Es algo así como una vitrina de un museo de Historia Natural en el cual el objeto de estudio es la representación misma, o un herbario en donde la naturaleza no está realmente allí.

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“Herbario de estudios botánicos”. Esculturas a partir de ilustraciones de libros de botánica. Presentadas en la Sobering Galerie, en la exposición “Instrucción en un círculo” (Paris, 2015) , curada por Carolina Castro. Imagen 1

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“Herbario de estudios botánicos”. Esculturas a partir de ilustraciones de libros de botánica. Presentadas en la Sobering Galerie, en la exposición “Instrucción en un círculo” (Paris, 2015) , curada por Carolina Castro. Imagen 2

 

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“Herbario de estudios botánicos”. Esculturas a partir de ilustraciones de libros de botánica. Presentadas en la Sobering Galerie, en la exposición “Instrucción en un círculo” (Paris, 2015) , curada por Carolina Castro. Imagen 3

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“Herbario de estudios botánicos”. Esculturas a partir de ilustraciones de libros de botánica. Presentadas en la Sobering Galerie, en la exposición “Instrucción en un círculo” (Paris, 2015) , curada por Carolina Castro. Imagen 4

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“Herbario de estudios botánicos”. Esculturas a partir de ilustraciones de libros de botánica. Presentadas en la Sobering Galerie, en la exposición “Instrucción en un círculo” (Paris, 2015) , curada por Carolina Castro. Imagen 5

 


Para la mayoría de las personas, la relación con el libro obedece a una necesidad funcional, quizás estética en el caso de aquellos a quienes les gusta coleccionarlos. Siento que en ninguno de los casos, cuestionamos o tratamos de redescubrir al libro. Desde tu experiencia: ¿podrías sugerirnos alguna(s) forma(s) de acercarnos al libro para tratar de observarlo desde una perspectiva distinta?

Me interesa pensar en los mecanismos que tenemos para entender el mundo, en ese sentido busco pensar en los libros más allá de su aspecto funcional, ya que siempre son portadores de significaciones y lecturas que hablan de nosotros mismos y de nuestras formas de entender y generar conocimiento. Pienso mucho en esto, por ejemplo recientemente he estado haciendo insectarios hechos a partir de ilustraciones recortadas y montadas con alfileres tal como en un insectario entomológico y pensaba: ¿es posible hacer un insectario del conocimiento? El libro es una forma de transmitir el conocimiento, me parece que lo que hay que pensar entonces son nuestras formas particulares de entender.

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“Atlas de la Historia Física y Política de Chile: Insectario”. Ilustraciones recortadas montadas con alfileres sobre foamboard en caja de acrílico. Medidas: 75 x 55 x 8 cm. Presentada en Feria Ch.ACO 2015 con Galería AFA, año 2015. Imagen 1

 

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“Atlas de la Historia Física y Política de Chile: Insectario”. Ilustraciones recortadas montadas con alfileres sobre foamboard en caja de acrílico. Medidas: 75 x 55 x 8 cm. Presentada en Feria Ch.ACO 2015 con Galería AFA, año 2015. Imagen 2

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“Atlas de la Historia Física y Política de Chile: Insectario”. Ilustraciones recortadas montadas con alfileres sobre foamboard en caja de acrílico. Medidas: 75 x 55 x 8 cm. Presentada en Feria Ch.ACO 2015 con Galería AFA, año 2015. Imagen 3

 


La siguiente pregunta surge a partir de la anterior, pero desde una mirada macro: ¿Qué opinas de la forma como algunos niños se acercan a la lectura y el libro en nuestro país?, ¿crees que las personas que trabajamos en educación, promoción y fomento de la lectura podríamos abordar la lectura de otra forma?

En lo personal tuve muchos problemas en el colegio, así como también con el sistema de pruebas de comprensión de lectura. Siempre me pareció que se buscaba simplemente meternos información en la cabeza más que enseñarnos a pensar, o a hacernos nuestras propias preguntas. Evaluar si aprendiste o no ciertos detalles presentes en los libros, si bien es una forma conveniente para detectar si el estudiante efectivamente lo leyó o no, también es peligrosa porque implica que eso es lo importante. Y me parece que lo que nos dejan los libros puede ser mucho más abstracto, mucho más complejo y personal que si recuerdo tal o cual particularidad. Yo al menos me sentía obligado y por lo mismo no me daban ganas de leer. Fue al salir del colegio cuando realmente empecé a estudiar y a sentir un gusto por leer. Me parece que en muchos colegios se equivocan y hacen que los estudiantes sientan finalmente un rechazo por estudiar y aprender, que es exactamente lo opuesto a lo que pienso que deberían hacer dichas instituciones. Cuando los alumnos salen de vacaciones por ejemplo ya no quieren saber ni de libros ni de estudio, eso es claramente un síntoma de cómo les estamos realmente enseñando. Tuve un profesor de Lenguaje que permitía que leyeras lo que tú quisieras y el lo evaluaba. Eso me parece mucho más acertado. Las ciencias uno las conoce a través de las personas, entonces hay una enorme responsabilidad en los que están enseñando. Si el profesor de Historia es una lata vamos a pensar que la historia es una lata, hasta que descubramos lo contrario. Pienso que hay que tratar de transmitir el amor por lo que uno hace, y tratar de enseñar a pensar, no a pensar todos igual sino a hacernos nuestras propias preguntas.


¿Qué tipo de recibimiento tuviste del público en relación al uso de libros en tus obras?, ¿fue algo que llamase la atención particularmente? 

Siento que si, quizás porque es algo con lo que todos nos identificamos porque ha constituido gran parte de nuestra formación. Alan Watts lo visualiza muy bien y dice que nuestros ojos tienen que analizar y organizar varios kilómetros de materia impresa, de papel, y eso nos tarda 20 años o más para poder revisarla completa. Las opiniones que he recibido han sido tan diversas como las personas que me las han dicho. Hay gente que me ha dicho que en realidad lo que hago es destruir los libros, pienso que la destrucción es una forma de creación, y que lo que hago es más bien pensarlos de otras formas. Quizás ha llamado la atención el uso específico de un lenguaje científico, pero para mi todo este imaginario científico me ha rodeado desde siempre ya que mis dos padres son médicos y los libros de anatomía y biología eran los libros que encontraba dando vueltas por mi casa.

 


Si quieres conocer más sobre el artista Rodrigo Arteaga, te invitamos a visitar su sitio web. También puedes ver esta entrevista que le realizaron con motivo de su exposición “Sobre estrellas y raíces” (2014)

Sobre Claudia Gilardoni

Bibliotecóloga especializada en conductas lectoras y alfabetización académica, ámbito en el cual ha realizado estudios documentales y de campo, así como también investigaciones experimentales para diversas entidades públicas y privadas. Actualmente se dedica a la gestión de bibliotecas académicas en una universidad privada chilena y dirige la Fundación Leamos Más.

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