La actividad cerebral se dispara con una buena historia

 

Passion (Pawel Kuczynski)

“Passion”, ilustración de Pawel Kuczynski

Que se puede viajar con la lectura. Que vives varias vidas. Que te abstraes y experimentas otra realidad. Son efectos conocidos de la lectura de un buen relato. Pero no son solo metáforas y exageraciones de fanáticos de la lectura, ya que sumergirse en una buena historia provoca cambios concretos y mensurables en el cerebro que pueden durar al menos cinco días, según una investigación.

Científicos de la Universidad de Emory descubrieron que una lectura absorbente eleva la conectividad en la corteza temporal izquierda, una región del cerebro relacionada con el lenguaje y las habilidades motoras sensoriales.

Las neuronas de esta área del cerebro están asociadas al efecto de engañar a la mente con la idea de que el cuerpo está haciendo algo que en realidad no, un fenómeno conocido como grounded cognition (cognición anclada). Por ejemplo: pensar en correr puede activar las neuronas motoras asociadas a esa actividad.

“Los cambios neuronales que nos encontramos asociados a los sistemas de sensaciones y movimientos físicos sugieren que la lectura de una novela te puede transportar al cuerpo del protagonista”, dijo al periódico inglés The Independent  el neurocientífico Gregory Berns, autor principal del estudio.

“Ya sabíamos que las buenas historias pueden ponerte en los zapatos de otra persona en un sentido figurado. Ahora vemos que algo puede estar sucediendo también biológicamente.”

Veintiún estudiantes participaron en el estudio mediante la lectura de una parte del mismo libro por la noche, y cada mañana fueron evaluados con un escáner IRMF (Imágenes por resonancia magnética funcional: mide la actividad cerebral mediante la detección de los cambios en la oxigenación de la sangre y el flujo que se producen en respuesta a la actividad neuronal). Los estudiantes leyeron el libro durante 19 días. Una vez que habían terminado el libro, sus cerebros fueron escaneados durante los siguientes cinco días.

Portada del libro escogido para el estudio

Portada del libro escogido para el estudio

Berns encontró que los cambios neurológicos en los cerebros de los participantes permanecieron por cinco días después de terminar el libro, una persistencia similar a la de la memoria muscular.

La novela escogida fue “Pompeya” de Robert Harris. El thriller que fue best seller en 2003 fue elegida para el estudio debido a su ritmo rápido de lectura y fuerte línea narrativa

Sobre Claudia Gilardoni

Bibliotecóloga especializada en conductas lectoras y alfabetización académica, ámbito en el cual ha realizado estudios documentales y de campo, así como también investigaciones experimentales para diversas entidades públicas y privadas. Actualmente se dedica a la gestión de bibliotecas académicas en una universidad privada chilena y dirige la Fundación Leamos Más.

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